La adolescencia es un “invento social” (García y Parada, 2018), una noción, como el de infancia, que “en su genealogía aluden al proceso por el cual ciertos sujetos sociales se hicieron “visibles” para pensar en ellos y actuar sobre ellos” (Anzaldúa, 2012).
La palabra adolescencia y los sujetos que la encarnan suelen
asociarse a una etapa de la vida donde adolecen. Adolecer es la significación
que se popularizo para referirse a los adolescentes. Esta palabra remite a la
dolencia o enfermedad, a tener o padecer algún defecto. Lo que produjo es que
se considere a los adolescentes como sujetos que están en una etapa de la vida
donde adolecen, es decir, que tienen algún tipo de dolencia, enfermedad o que
padecen de algún tipo de defecto.
..."el programa adolece de planeación", "la oficina adolece de personal calificado", "el gobierno adolece de recursos". En estos ejemplos, […], se observa que adolecer ya no significa padecer sino simplemente carecer: "el programa carece de planeación", "la oficina carece de personal calificado", "el gobierno carece de recursos". Obsérvese por ende que el verbo adolecer está usado con impropiedad en esos contextos. En todo caso, si se desea usar a toda costa el verbo adolecer, será necesario añadir la palabra falta o ausencia: "el programa adolece de falta de planeación", pues la planeación en sí misma ni en sentido recto ni en metáfora es un padecimiento o dolencia; lo podrá ser, en efecto, la falta de ella. (Moreno, 1992).
Esto se evidencia cuando se revisan los problemas antropológicos de la adolescencia y el cómo varían de acuerdo a la cultura. Lo mismo ocurre cuando se la piensa desde la franja de edad, la cual es variable y que en general es signada por la pubertad, sin dejar de considerar que hay planteamientos que consideran el periodo prepuberal.
Los problemas más arduos surgen en establecer su límite, ya que desde los trabajos de Stanley Hall (1904), quien consideraba el final de la adolescencia en los 24 ó 25 años, hay diferentes posiciones, dependiendo del grupo social que se tenga en cuenta, o del logro de la independencia económica y el casamiento, pero, como lo señala Muuss (1969/1988), estas constataciones empíricas no indican necesariamente madurez e independencia psicológica. (Fernández Raone, 2017).
Las consideraciones sobre la edad para tratar de delimitar la adolescencia han llevado a diversos planteamientos. Señalábamos que la pubertad generalmente signa el inicio de la adolescencia, pero su aparición también ha tendido cambios.
La pubertad empieza en momentos sumamente distintos para las niñas y los niños, y entre personas del mismo género. En las niñas se inicia, como promedio, entre 12 y 18 meses antes que en los niños. Las niñas tienen su primera menstruación generalmente a los 12 años. En los niños, la primera eyaculación ocurre generalmente hacia los 13 años. No obstante, las niñas pueden empezar a menstruar a los 8 años. Hay indicios de que la pubertad está comenzando mucho más temprano; de hecho, la edad de inicio tanto en las niñas como en los niños ha descendido tres años en el transcurso de los últimos dos siglos. Esto obedece, en gran parte, a las mejores condiciones de salud y nutrición. (UNICEF, 2011).
Las Naciones Unidas consideran que la adolescencia va de los 10 a los 19 años. Pero se ha encontrado que gran cantidad de niñas y niños experimentan los cambios fisiológicos y psicológicos, que se producen en la pubertad, antes de los 10 años. Y a su vez hay otros niños que entran a la pubertad hasta los 14 o 15 años, lo que significa que por algún tiempo ya han sido tratados como adolescentes.
La adolescencia como un proceso evolutivo, ese “ir creciendo”, desarrollarse o madurar que señala su etimología, también ha sido en algo considerado, aunque sin señalar edad de inicio y fin, por Peter Blos, un psicoanalista alemán que ha dedicado su obra al estudio de los adolescentes. Él habrá señalado tres fases de la adolescencia: temprana, media y tardía. Cada una de estas implica transformaciones psíquicas esenciales, que son parte de la tarea evolutiva.
Dos de estas fases son consideras por la UNICEF, para decir que la adolescencia temprana va de los 13 a los 14 años y la tardía de los 15 a los 19, quienes también tienen en sus consideraciones los momentos evolutivos del ser humano.
¿Cuáles son los adolescentes que asisten a consulta psicológica? ¿Son enviados por los padres, la escuela o ambos por consideraciones sobre su “adolecer” o trastornos del desarrollo evolutivo? ¿Cuáles son las concepciones de adolescente con las que trabajan los profesionales Psi?
Hemos visto que la adolescencia no es una enfermedad o un estado equivalente a la carencia. Y que las consideraciones sobre la edad son muy problemáticas y que poco o nada pueden llegar a decir de un grupo de adolescentes en particular o menos aun de un adolescente que es llevado a la consulta Psi. ¿Cómo estamos pensando la adolescencia en los tiempos actuales? ¿Cómo nos estamos relacionando con los adolescentes y sus vicisitudes?
CONTACTO:
clinicpsicoanalitica@gmail.com

Comentarios
Publicar un comentario